En síntesis fue por que ante el la posibilidad de un gasto tan alto las empresas prefirieron tomar personal en negro, o simplemente no tomar a nadie.
El mismo Estado también aplicó esa lógica y tiene como la mitad de su personal en negro.
Cresta Roja
La empresa pollera es un ejemplo vivo de lo que pasa. Cuando el negocio no anda es inútil pretender que la gente cobre doble indemnización, ni siquiera podrían haber cobrado la indemnización normal, por que la empresa trató de continuar hasta no poder más cuando ya se había endeudado mas allá de lo que valdría si los dueños hubieran querido venderla.
El Gobierno hizo lo correcto: le dio dinero para sobrevivir a los empleados y gestionó la transferencia de la empresa a un nuevo propietario que la está poniendo en marcha.
El personal tuvo la mejor solución, que es recuperar el trabajo anterior, en vez del despido.
Las empresas no pueden achicarse
El sistema de indemnización vigente en Argentina impide que una empresa que anda va bien pueda achicarse para intentar un repechaje.
Las empresas con muchos empleados (las buenas, que dan trabajo a mucha gente) si no andan bien tienen que quebrar y la gente se queda son trabajo y usualmente sin indemnización.
Esto último es por que, al quebrar la empresa, se paga lo que se deba con lo que quedó que en el caso de empresas quebradas es muy poco o normalmente es una deuda (como Cresta Roja).
Una empresa que no anda bien debería poder reducirse en tamaño, incluida la cantidad de empleados, para volver a intentar - tal vez con algunos cambios en el plan de negocio.
Cómo debería ser
En mi opinión debería haber un sistema como el seguro de desempleo de USA, según el cual los trabajadores activos contribuyen a pagar a los desempleados un salario que les permita sobrevivir hasta conseguir un nuevo trabajo.
Los "planes" son algo similar, aunque no tan aplicable.


